Hormonas y la música por Sara Navarrete Carral











Sara Navarrete Carral, licenciada en psicología por la universidad Alvart



                                                              Música, cerebro y hormonas

Tu oído y tu cerebro, y por tanto tus sentimientos, están más conectados de lo que puedes imaginar. La música llega a nuestro cerebro y allí se producen ciertas sustancias que acaban generando desde sentimientos placenteros hasta de tristeza o incluso miedo. Esto lo saben muy bien en el mundo audiovisual. Si has probado alguna vez a ver la misma escena de una película con distintas melodías de fondo, te habrás dado cuenta de la importancia de la música. 
Encontramos el ejemplo en el cine de terror, donde el sonido es empleado para generar suspenso y angustia.

 Esto es debido a la reacción de la amígdala cerebral ( un grupo de neuronas situado en el lóbulo temporal del cerebro) y que nos predispone a entrar en estado de alerta ante el estímulo sonoro. Se sabe que escuchar música puede tener un efecto tranquilizador y es por ello que la musicoterapia, en el campo de la psicología, es una disciplina con un desarrollo cada vez más amplio. 

La música actúa sobre el hipotálamo, el núcleo de accumbens y el área tegmental ventral, lo que activa los centros de recompensa y placer de nuestro cerebro. También estimula la producción de oxido nítrico, una sustancia vasodilatadora; la liberación de serotonina; y ayuda a reducir los niveles de cortisol, la hormona responsable del estrés y la ansiedad.

Según la fundación pasqual maragall (2024), la música ha evolucionado con los humanos desde hace 200.000 años, cuando se cree que la música y el lenguaje surgieron de un antepasado común. La música esta presente en todas las culturas, aunque cada cultura con el paso de el tiempo han desarrollado su propio lenguaje musical.

La percepción musical es un viaje desde el oído externo hasta el cerebro. Empieza en el tímpano, donde se recogen las vibraciones del sonido y la cóclea (una estructura del oído interno) que las convierte en impulsos eléctricos.

Todos distinguimos la música que es triste y la música que es alegre, esto es porque los compositores son capaces de utilizar diferentes recursos musicales para transmitir emociones. Sin embargo, la música es capaz de evocar reacciones estéticas que son difíciles de describir y muy diferentes de las emociones cotidianas. Estas emociones están muy influenciadas por nuestras experiencias pasadas y preferencias personales.
Cuanto mas se parezca la emoción que nos evoca una canción a la emoción que el autor quería transmitir, mayor es el placer que experimentamos. Es por esta razón que podemos experimentar placer al escuchar música triste.

“Siempre pienso en música y la música llena mis sueños de día. Puedo ver mi vida en términos de música y de ella saco gran parte de mi alegría.” (Albert Einstein, 1879 - 1955)

Estudios de imágenes cerebrales han demostrado que escuchar música activa áreas del sistema límbico, la estructura central encargada del procesamiento emocional (Koelsch, 2009). Las melodías que nos agradan activan las áreas relacionadas con el bienestar, específicamente el “circuito de gratificación dopaminérgica”. La dopamina es un neurotransmisor descubierto en 1952 y vinculado desde 1955 a situaciones que generan bienestar y hace un poco más de una década, se ha podido verificar liberación de dopamina ante estímulos musicales.

El poder de la música para evocar recuerdos es extraordinario. Estos pueden llegar a ser muy vívidos, ligados a momentos significativos en la vida de los individuos. Se ha descrito que el uso de música instrumental conocida puede ayudar a evocar recuerdos autobiográficos incluso en personas con enfermedad de Alzheimer (Cuddy et al., 2015).

 El estrés es una situación de tensión física o emocional que se produce como reacción a fenómenos de adaptación al entorno. Característicamente el estrés produce aumento de dos hormonas en nuestro organismo: adrenalina y cortisol, sustancias que de hecho se conocen como “las hormonas del estrés”. Escuchar música, bailar o cantar reducen de manera significativa la producción de adrenalina y de cortisol.

En conclusión la interacción entre hormonas y música es un vinculo complejo que une la experiencia artística con la biología humana. La música, a través de sus características como ritmo, melodía y letra, actúa como un regulador endocrino, puede desencadenar la liberación de hormonas que generan euforia, calma o conexión, o también puede provocar respuestas de alerta o de tensión. Esta relación demuestra que la música no es solo un fenómeno cultural, sino una herramienta capaz de modificar nuestro equilibrio hormonal y nuestra percepción del mundo y nuestro bienestar integral.

También hay que señalar que aunque la música no es indispensable para la vida, proporciona sentido a la misma, la hace profundamente agradable y esta presente en muchas actividades de nuestra vida cotidiana. Promueve y desarrolla múltiples posibilidades que poseemos dentro de nuestra mente. 

El cerebro es el órgano creador, receptor e intérprete de las diferentes creaciones musicales que a lo largo de la historia de la humanidad han permitido construir un acervo cultural de valor incalculable y que muestra una de las mejores facetas del ser humano.



Referencias bibliográficas

-Música, cerebro y hormonas, una relación muy estrecha. (2019, marzo 25). National Geographic. https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/musica-cerebro-y-hormonas-relacion-muy-estrecha_14069

-Los efectos de la música en el cerebro explicados desde la neurociencia. (s/f). Fpmaragall.org. Recuperado el 9 de marzo de 2026, de https://blog.fpmaragall.org/efectos-de-la-m%C3%BAsica-en-el-cerebro

-El maravilloso impacto de la música en el cerebro. (s/f). Universidad del Rosario. Recuperado el 9 de marzo de 2026, de https://urosario.edu.co/revista-nova-et-vetera/cultura/el-maravilloso-impacto-de-la-musica-en-el-cerebro

Comentarios

  1. Me pareció bastante interesante, es algo bien echo

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  2. Me encantó, siempre es interesante saber nuevas cosas

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  3. Bastante interesante y muy bien informado me gusto mucho

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  4. Me parece fascinante cómo el texto explica que la música no es solo arte, sino un regulador hormonal.

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  5. Gracias por la información, es muy interesante

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  6. se entiende perfectamente, es muy interesante, se expresa bien

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  7. Demasiado interesante toda la.informacion

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  8. Me parecio muy interesante y muy bien redactada

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  9. Me pareció una lectura muy interesante

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  10. La información que maneja es muy interesante

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